Hace unos dos meses que estoy tratando un bello e imponente Frisón, éste iba cojo desde hacía más o menos año y medio; no iba bien de manos ni de pies por lo cual tenía frecuentemente una acusada cojera. La propietaria harta de gastar dinero contactó conmigo. El frisón habían pasado recientemente por la Facultad de Veterinaria donde le hicieron unas gammagrafías y otras pruebas. En la gammagrafía se detectaron cambios compatibles con patología de ambas articulaciones sacroilíacas. Durante el examen se observó atrofia muscular de la hemipelvis izquierda. El caballo estaba desherrado de las 4 extremidades. Al efectuar las manipulaciones del dorso se observó que presentaba dolor a la flexión y a la extensión de la zona lumbosacra. Al paso en línea recta el caballo cojeaba y presentaba una mayor amplitud de movimiento en la hemipelvis izquierda que en la derecha. Al trote en línea recta en suelo duro, presentaba una cojera de 2,5/5 y al trote en círculo, a la mano izquierda, esta cojera era de 3/5 y, a mano derecha, de 2,5/5.

Gjalt frison con tratamiento en los 4 miembros con Clean Trax
Los herradores hicieron suya una célebre frase que pretendía asegurar la utilización de las herraduras para todos caballos, yo digo una frase que ya voy haciendo mía, porque no me canso de decirla, además de cierta, es: ¡sin ranilla no hay pie!
Deberíamos mirar, insistentemente, en todas direcciones para ver dónde está el fallo; saber y estar convencidos de ello. Que el animal que tanto placer nos da esté sano, no basta con comprar líquidos azules, verdes o de cualquier color y quedarnos tranquilos con el tema de las ranillas ¡un problema de infección de ranilla dice mucho! Condiciones de alimentación, condiciones higiénicas, recorte, herraje… una serie de información que deberíamos revisar cuando una patología como ésta invade la salud del pie.
En numerosas ocasiones, la infección de la ranilla, no viene sólo del exterior, sorprende ¿verdad? Puede haber un componente en la dieta, caballos con dietas altas en carbohidratos (ingesta importante de pienso) parecen ser más propensos a tener infección por hongos y bacterias queratoliticas. Por desgracia, la infección de la ranilla y surco central no siempre huele mal, por lo que ésta puede pasar desapercibida para muchos propietarios y veterinarios. Es posible que la infección prospere incluso en ranillas secas y duras, Las personas creen, equivocadamente, que la infección es algo que sólo tienen los caballos cuando el pie está húmedo y sucio. Una vez establecida la infiltración en un casco, ésta puede persistir por períodos más secos, creando una incomodidad extrema para los caballos que la tienen.
Así intentamos abordar este problema desde el exterior del casco y en la mayoría de casos no nos va a servir de mucho. Existe la creencia de que un organismo: Cándida Albicans (hongo), es responsable de numerosos casos de infección de ranilla como desencadenante de la misma.
En un organismo saludable la Cándida Albicans está en forma de levadura, ésta está bajo el control de bacterias amistosas en el tracto intestinal. Cuando la población de estas bacterias es amenazada, por azucares excesivos, ingesta de piensos, forraje demasiado rico, sistemas inmunológicos comprometidos etc. La Cándida Albicans se transforma de una forma sencilla de levadura inofensiva y no invasiva a una forma de micelios de hongos que invaden el resto del cuerpo llegando a los cascos donde por la circulación periférica invade tejidos blandos.
La candidiasis, se inicia como un ataque por hongos internos a los tejidos blandos del pie (ranilla en el caso que nos ocupa) y aumenta la infección cuando las bacterias saprofitas comienzan a alimentarse de los tejidos destruidos por el hongo. Dado que la alimentación de la Cándida Albicans es el azúcar en sangre no hay mucho que hacer desde el exterior, pero sí para las bacterias saprofitas. Para tener una idea de lo que son estas: se encargan del medioambiente, de descomponer los detritus de plantas muertas o de tejidos en putrefacción; para estas bacterias hay soluciones varias pero, un consejo, el sulfato de cobre no hace de por si nada de nada, es más lo que hace es secar el tejido , lo seca tanto que éste desprende escamas que, de seguro, será un buen alimento para las bacterias saprofitas comentadas y así el circulo no se cierra nunca.
Los ataques de esta levadura y los daños en áreas de tejidos blandos crea un ambiente perfecto para otros tipos de infecciones (bacterias y/u hongos). A menudo empieza por atacar la suela así como la ranilla, su aspecto es como una pasta blanquecina de apariencia escamosa, como tiza. El tejido debilitado se convierte en un perfecto anfitrión para otros tipos de infección. Además esta levadura genera una multitud de pequeñas esporas que se incrustan profundamente en los tejidos del casco.
Por ello, muchos productos en aerosol no funcionan para eliminarlo, yo prefiero en estos casos una inmersión en productos no necróticos por un tiempo (el remojo permite una penetración más profunda en los tejidos), en algunos casos utilizo Clean-Trax. El ingrediente activo de CleanTrax es oxyclorsine que fue desarrollado por una empresa química en Nueva York para tratar las infecciones en humanos. Se utiliza, de forma considerable, por los urólogos en su forma Clorpactin, además se usa para la desinfección de úlceras de decúbito y esterilizaciones quirúrgicas. El compuesto es no-necrosante, extremadamente activo en superficie y destruye bacterias, virus, hongos y esporas de hongos por contacto, ya sea en la forma líquida o vapor. Este producto garantiza un efectivo tratamiento de choque, también válido para enfermedad de la línea blanca u hormiguillo. Es importante recalcar que este producto no debe ser usado en presencia de herraduras. En el caso de necesitar una desinfección profunda de la ranilla contactar con el especialista podólogo o herrador.
Otra solución efectiva, natural y no necrosante, (sulfato de cobre, líquidos con formoles, legías etc. Si lo hacen) la plata coloidal, antiguo remedio y extremadamente efectivo y barato , tanto de comprar como para quien se lance a fabricar, hay información en internet. Yo utilizo Silvestrasol este producto ha demostrado ser extremadamente eficaz con todo tipo de infecciones del casco. No obstante en tratamiento de choque , se puede hacer un baño de los cascos afectados por 30 minutos en solución con botas para ello o bolsas resistentes, a mas infección/invasión más tiempo en remojo, se puede dejar incluso toda la noche si el caballo nos lo permite.
En el mantenimiento posterior a una desinfección de choque de la ranilla uso vinagre de manzana, al 50% con agua, de 4 a 7 veces por semana. Si la infección ha sido severa este mantenimiento puede hacerse por también por inmersión del casco con vinagre de manzana a razón de una parte de vinagre por 5 de agua, en remojo 45 minutos. La constancia y ser minuciosos es requisito indispensable en esta afectación.
Acordaros que el caballo tiene la capacidad de sanar si nosotros le proporcionamos los estímulos necesarios, así que no solo de poner productos se trata, los comentados son los más efectivos y ayudaran al caballo a regenerar el tejido dañado , después aportar ejercicio, buen recorte y dieta controlada baja en azúcar y sana harán el resto.
Las levaduras, los hongos y la infección: Si la dieta del caballo, el movimiento y el entorno son buenos y además no hay ninguna patología en el pie, las levaduras y los hongos no suelen crear problemas.
Mojar los cascos es un error, desinfectar los cascos con sulfato de cobre sin razón y conocimiento es también un error así como suplementar sin control o desparasitar. Demasiado de algo bueno es siempre algo malo.
La levadura: es la materia blanca que cubre una nueva ranilla cuando muda. En un casco enfermo ésta se puede encontrar en el vértice de la ranilla o en todas partes, tiene un aspecto de polvo blanco humedecido.
Hongo: es el material negro que se ve al inspeccionar el casco, o al limpiar éste, en surcos laterales. Los hongos crean problemas si se tiene los pies húmedos por largo tiempo o sin limpiar.
La infección: es una combinación de levaduras, hongos y bacterias anaerobias y siempre necesita ser tratada. Se da que las levaduras y los hongos estén en equilibrio así que si no estamos seguros de que una infección está instalada no matemos moscas con cañones y mejor decantarnos por utilizar elementos suaves como: el vinagre de manzana y agua.
Cascos encastillados, deformaciones severas, síndromes naviculares, doble suela, barras deformadas, cojeras sin diagnósticos: en primer lugar comprobar la existencia de infección de ranilla. Recorte y cuidados periódicos, alimentación adecuada, aportación correcta de minerales y oligoelementos, ejercicio, vida 24/24h paddock con otros congéneres, limpieza y continuidad del tratamiento adecuado, sin el propietario no se consigue nada. Como comente al principio el problema casi siempre no viene de los pies y si de su entorno, verificar donde está el fallo.

Pensad que el dolor en los talones no le deja pisar bien al caballo, con las consecuencias descritas. El tratamiento y recorte deben ser realizadas por profesionales contrastados, no tengáis miedo en cuestionar el tratamiento o protocolo, el profesional que tengáis al cargo debe ser capaz de responder en términos lógicos y claros de lo que se hace; el por qué se está haciendo y los resultados esperados al tratamiento. Todo ello debe tener sentido.

Caballos 24/24 en paddock dinámico. Dieta controlada exenta de grano. Vida en sociedad. Recorte cada 6/8 meses
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