Así empezaba uno de los primeros artículos que escribía sobre el Barefoot , Barehoof o lo que es hoy mi profesión: la podología Equina; en él me refería a las estructuras internas del pie, enumerando algunas de ellas, tratando de explicar cómo el movimiento afecta al pie del caballo y, por ende, a toda su condición física y psíquica . En otro artículo me extendía a otras estructuras y al sistema sensorial de los caballos , éste se titulaba: “El casco equino , un receptor de sensaciones” ; hago referencia a estos artículos ya que leerlos podrán arrojar más luz e información a éste que os hago llegar hoy y que pretende explicar, de una forma sencilla y práctica, la experiencia propia de un afán que empezó hace 6 años y que hoy se ha vuelto casi una obsesión, dar al caballo toda la libertad de la que soy capaz intentando que su condición física y mental estén en óptimas condiciones para poder, de una manera armoniosa, estar en contacto con él .
Esta persecución de lo que yo entiendo por armonía no sólo tiene que ver con el espacio y sus beneficios, también con la práctica de la equitación respetuosa, la alimentación y la no utilización de la opresión o la fuerza para someter al animal a mi voluntad, esta experiencia personal se llama respeto a los caballos y a lo que ellos son.
Pratparadis es un nuevo centro donde los caballos viven en armonía unos con otros en diferentes manadas, donde tienen una vida social activa reproduciendo, en lo posible, su entorno natural y que, además, disfruten de unos cuidados globales fundados también en su propia naturaleza. Conceptos en sí sencillos pero, por falta de costumbre, tradición o comodidad, poco vistos hoy en día.
La operación es bien sencilla: espacio + movimiento = salud. Este nuevo tipo de centros, que esperemos sean más numerosos cada día ya que, hoy en día, en España no superan los 5 de los cuales 4 están en Cataluña, están inspirados en un concepto creado por Jaime Jackson, llamado: Paddock Paradise; concepto en sí muy sencillo pero no por ello ineficaz; un concepto inteligente que permite, si está bien estudiado, mantener los caballos descalzos en excelentes condiciones.
Jaime Jackson, después de estudios observacionales del caballo feral en una zona concreta de EEUU llamado Great Bassin, definió patrones comportamentales de estos que, unidos a una conformación especifica de terreno y alimentación, daban como resultado una excelente condición física y un envidiable estado de sus cascos, fue con el libro “Paddock Paradise”, publicado en 2006, que extrapoló esas condiciones al caballo domestico.

Al comienzo me refería a los artículos donde hacia hincapié en las estructuras del casco y cuáles son las condiciones ideales que harán que esas estructuras estén sanas, en mi caso tengo la suerte de poder ver y comprobar, día a día, la evolución de los caballos y sus cascos, no sólo por mi apasionante profesión sino por gozar en casa de las condiciones e instalaciones que hacen posible esto.

En la imagen se puede observar la disposición de los diferentes campos, accesos, caminos y hasta la disposición de la pista donde trabajar a los caballos. Cuando se hace una adaptación del entorno de este tipo se tiene que poner atención a todos los detalles, desde el más grande hasta el que nos parezca más insignificante ya que será el conjunto de todos ellos lo que harán que el sistema funcione: la elección del cercado; de los postes; del pastor eléctrico. Hay que pensar en un modelo que permita potencia según lo grande que queramos hacer el parque, en mi caso está previsto para 10Ha con diferentes posiciones o potencia en relación a la longitud de hilo que tengamos, importante también poner atención del hilo eléctrico hasta del cable que pasa de campo a campo para llevar la electricidad. Si estamos atentos a esos detalles la diferencia entre un gasto excesivo a uno asumible marcan la diferencia.
Hay que estudiar, por descontado, que es lo que la naturaleza nos ofrece para poder aprovecharnos de ella y así hacer más “natural” el recorrido, creo que éste es un punto importante a tener en cuenta en el momento de pensar en la actividad de los caballos y en el diseño, la actividad de los míos está en relación directa a éste. Por poner un ejemplo: tengo diferentes accesos al campo principal, así no todos los caballos están obligados a pasar por el mismo sitio ¡cada uno tiene sus preferencias! Estos accesos, a su vez, tienen diferentes grados de “complicación”, me refiero a lo empinado de las cuestas, parece gustarles subir o bajar, detenerse para comer algunas hojas de los arboles, etc.
Es importante idear una manera de poder abrir y cerrar estos diferentes accesos ya que en el tiempo nos pueden servir para poder separar a conveniencia diferentes grupos, o bien por cuestiones de seguridad o rehabilitación poder cerrar el sistema a conveniencia.
Hay que considerar también las características de los grupos que queremos hacer: potros; castrados; enteros… y adecuar la configuración del terreno o los paddocks, tracks (caminos), etc. Otra de las cuestiones importantes es cómo vamos a disponer la fuente de agua, alimentación, sales y vitaminas (¡hay que pensar como un caballo!), y siempre rectificar si no funciona.
Si nos fijamos en el diagrama veremos que la situación del agua está diametralmente opuesta a la situación de la comida o de las redes de comida lenta, llamado: slowfeeder; en la naturaleza los caballos son capaces de recorrer grandes distancias para beber y comer, por poner un ejemplo: los Brumbies australianos, en las zonas desérticas rocosas, recorren hasta 150km buscando agua y comida. No es el caso que nos ocupa, pero ellos son así, están preparados genéticamente para ello y además es esencial para su supervivencia. En el sistema que disponen mis caballos el agua está más o menos a unos 300m de donde está la zona de heno, suelen beber en verano unas 4 veces así que, además de las vueltas que se dan curioseando y jugando, están andando 2.4 Km para beber agua como media. No he calculado con GPS todavía el desplazamiento esperando a tener todas las zonas habilitadas pero calculo un desplazamiento seguro de unos 8 km al día, unas veces más y otras menos.
La curiosidad de los caballos es inmensa, este factor es decisivo en la colocación de los elementos mencionados, así como también son la distribución, si lo precisamos, de diferentes terrenos donde ellos se revolcarán, pararán o simplemente pulirán sus cascos con la diferencia de terreno. Pensad en qué zonas ellos podrán rascarse con un árbol o, en su defecto, postes para éste cometido.
Según la orografía de nuestro campo tendremos que preveer cubiertos o zonas donde se pueden proteger, nada de box 24/24 horas fuera. En mi caso se refugian en el bosque o en las zonas que van de un recorrido a otro, doy por seguro que usaran las zonas de cobijo más en verano que en invierno. Los arboles o ramas les encantan para espantarse las moscas o bien ¡rascarse la barriga! Zonas de sombra en verano son ideales para soportar las altas temperaturas. En mi caso, para estimular la entrada en la zona de bosque, suelo disponer alguna red de heno, pero no es una zona de parada de comida segura, así que ellos siempre investigan si hay o no, no hay que entrar en monotonía… Sólo hay una hora por la noche en la que les doy un poco de avena, así controlo su estado, si hay alguna herida o cualquier cosa que merezca atención, es un momento de saludos! En ese momento suelo montar un rato en el campo antes de la cena, ellos lo saben y son tiempos de complicidad y juegos estupendos!
Al dar la comida, en este momento, suelo silbar de una manera específica, a lo que ellos acuden de inmediato, esto me permite reunir a todos los caballos en un momento dado del día por cualquier motivo que se requiera, si no es momento de cenar los premio siempre, que los reúno, con alguna fruta o verdura, suelo integrar fruta y verdura en la dieta en raciones muy controladas.

En esta zona de bosque, de vez en cuando, deposito redes de heno. Ellos suben y bajan por aquí, su sentido de la curiosidad no les detiene…

En mi caso no he tenido que poner o añadir zonas de grava ya que el terreno es lo suficientemente rústico como para añadir más desgaste a los cascos, pero acordaros que el casco goza de un perfecto mecanismo de adaptación si éste está equilibrado, con ello quiero decir que al principio hasta me dio cierto temor por la cantidad de piedras y lo abrasivo del terreno pero, como siempre, el resultado es sorprendente y ellos simplemente no se paran ante nada. De no disponer naturalmente de grava en el terreno o piedras tendréis que pensar en ello añadiendo, artificialmente, zonas para este menester. Los beneficios de estas zonas va en relación directa a la estimulación del crecimiento, desgaste y equilibrio de las estructuras internas del pie .

En este punto, con la adaptabilidad del casco y estimulación, los cambios no se hicieron esperar, así, en la foto, podéis observar el cambio en el ángulo de mi caballo Thor, cuando llegó a casa la inclinación de la pared era una especifica al terreno, alimentación y condiciones a las que estaba expuesto anteriormente. Como podéis ver, ésta, a los 5 meses de estar en casa, cambia radicalmente, cambio producido principalmente por lo rústico del terreno y el movimiento, además de una alimentación equilibrada. Este cambio se ha producido en todos y cada uno de los caballos que viven en estas condiciones.
En cuanto a la periodicidad de los recortes o ajustes estamos, más o menos, una vez cada 3 meses como media y son sólo eso ajustes en el equilibrio dados por la diferencia en los aplomos de cada uno, no obstante es remarcable como el casco se gasta y a su vez crece en condiciones, yo diría que, mucho más duras que cualquier caballo en condiciones típicas de domesticación.

El estado corporal de los caballos también ha cambiado radicalmente, para mi gozan de un balance correcto corporal así como para mi veterinaria defensora y practicante del Barehoof por experiencia propia. La comida consta de heno de buena calidad, algo de grano, las verduras y frutas comentadas, minerales y oligoelementos y, sobre todo, constante movimiento ¡no paran!

Son sólo 7 meses desde que inicie este sistema, anteriormente el albergue de mis caballos se disponía en campos con mucha extensión de terreno pero sin ninguna estimulación a propósito del movimiento. Doy por seguro que surgirán dificultades y sorpresas a las que hacer frente, todavía me tengo que enfrentar al invierno, al frio y a la humedad; terreno tan agreste y mucha humedad no es una combinación que se me antoje ideal para mis caballos y sus cascos pero seguro que ellos me ayudarán a decidir qué es lo mejor. PratParadis dispone de casi 2 Ha en estos momentos con diferentes circuitos, a partir de septiembre se trabajará con el propósito de que el próximo verano 2012 poder contar con 7 Ha delimitadas para dar cabida a diferentes grupos en pupilaje. En este caso se rodean los campos para poder plantar mi propio heno y así reducir costes.
Para acabar diré que es una inestimable fuente de aprendizaje, día a día, con estos sistemas de gestión del espacio además de ser una profesión para mí. La podología equina es un contacto directo con las condiciones ideales para cada uno de los diferentes cascos y caballos, un perfecto observatorio. No todos son iguales, los recortes y los cuidados globales difieren según el caso.
Para más información, asesoramiento, materiales, costos y experiencias etc. contactar a través de PratParadis.com Próximamente se organizara un clínic en este centro donde se ampliara esta experiencia pudiendo ver en vivo y directo lo comentado, la vida de estos caballos y su desarrollo, unido como no al recorte de mantenimiento y cuidados globales del caballo descalzo.
Por otra parte, si estáis interesados en tener información de este sistema por personal certificado de la AANHCP podéis contactar con Albert Villasevil a través de podologia-equina.com

En estas fotos se pueden ver cascos antes de su retoque con la escofina , los retoques son verdaderamente mínimos , ajustar el estuche corneo a sus estructuras afinando mas si cabe lo que la propia naturaleza del caballo quiere conseguir , ella es sabia ! .
Estos cascos estan en estas fotos sin tocar durante tres meses ...
Rafa Caparros
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